Entrevista exclusiva con: ALEXEY DODSWORTH (Astrólogo Brasileño)

Astrología Entrevistas

Alexey Dodsworth Magnavita nacido bajo el signo de Escorpio es astrólogo y filosofo brasilero con más de veinte años graduado en Filosofía, director técnico de la Central Nacional de Astrología (CNA) en Brasil y miembro de MENSA. Autor del libro “Cortos Circuitos – Aspectos Astrológicos Tensos” editado por la escuela Gaia de Astrología y co-autor de los libros “Astrología para un Nuevo Ser” “Secretos y Estilos – El Arte de la Interpretación del Horóscopo”

También especialista en Grafología y Flores de Bach. Fue Invitado especial de la Federación Venezolana de Astrólogos (FEVA) para el XIII Congreso Nacional de Astrología que se celebró en el 2010 en la  ciudad de Caracas, Venezuela.

 Las preguntas:

¿Desde cuando y que te motivó a estudiar astrología?

R.- Comencé a estudiar astrología desde temprana edad, a vuelta de los 11 años, por razones medio “accidentales”.Yo era un apasionado por la miniserie “Cosmos” de Carl Sagan, y devoraba la astronomía. Para ese entonces vivía en Salvador, Estado de Bahia, Brasil y era muy difícil conseguir revistas o libros sobre astronomía, no existía la Internet, en fin, era casi imposible encontrar cualquier cosa sobre el asunto. En compensación, la revista “Planeta” publicaba constantemente ediciones especiales sobre astrología. En mi confusión juvenil, creí que era la misma cosa y caí en conciencia de que eran asuntos totalmente distintos muchos años después.

Es claro que desde el inicio percibí que lo que se hablaba en aquellas revistas no tenía nada que ver con el discurso de Carl Sagan, más los artículos eran bien escritos. Pero cuando descubrí la diferencia, ya era demasiado tarde. Ya estaba apasionado por la astrología y por todo lo que ella traía en su enseñanza: estudios de simbología, historia, comportamiento humano, etc. Cuando me di cuenta estaba en investigaciones de post-grado en filosofía política y una nueva graduación en astronomía. Me llevó casi 25 años poder realizar el sueño de niño de estudiar astronomía. Y agradecer a la vida al llevarme por caminos diferentes. Es como si hubiese hecho un viaje más largo para llegar donde quería, pero disfrutando del paisaje en el trayecto .

Ahora en el siglo XXI ¿es posible que los seguidores de la astrología y la astronomía vuelvan a conseguir algún punto en común?

R.- Punto en común me parece que ya existe: «El Cielo». Más tener un objeto de estudio como elemento en común no significa nada. La astronomía se preocupa por la física celeste. La astrología se ocupa de la construcción de simbologías y atribuciones de significados. Me gusta mucho la frase de un colega astrólogo curitibano (Brasil), Joâo Acuio que dice: “astrología no tiene que ver con astronomía, tiene que ver con semiótica”. Dijo eso en estos días por Twitter y concuerdo con él. No veo razones para que la astrología y la astronomía tengan que unirse, más bien encuentro que la separación es bastante válida. Apoyo totalmente la existencia de conocimientos que no son “oficialmente científicos”, por ser un apreciador de la pluralidad de saberes y repudiar cualquier tipo de totalitarismo del pensamiento. Veo con desconfianza esa necesidad que algunos astrólogos tienen de recibir el aval de la ciencia oficial. Por regla, la relación de los esotéricos con la ciencia oficial tiene algo de esquizofrénico: critican al método científico, pero al mismo tiempo parecen reclamar algún tipo de reconocimiento en este sentido.

Veo el diálogo entre astrónomos y astrólogos interesante. Astrólogos sin duda solo tienden a beneficiarse con el estudio de la mecánica celeste, con el aprendizaje de los aspectos fundamentales del cálculo que son tan importantes. Considero positivo que el astrólogo aprenda a hacer algunos cálculos a mano y que dependa menos de programas del computador. En lo que concierne a los Astrónomos, creo correcto que ellos aprendan un poco más sobre pensamiento simbólico.

Profesionales rigurosos deberían leer un poco mas de filosofía y poesía, esto haría bien a los astrónomos que tanto critican la astrología, más veo todos los problemas cuando una persona critica algo sin conocimiento mínimo de causa. Son críticas débiles y basadas en un conocimiento muy superficial del tema.

¿Qué te motiva a estudiar la astrofísica?

R.- Una pasión inmensa por los enigmas. Los problemas astronómicos y astrofísicos siempre me parecerán fascinantes. Matemática y física poseen una belleza enorme, más son como las mujeres bonitas de más, de aquellas que usted hasta se asusta y se siente intimidado cuando las encuentra, hasta que las conoce mejor y comprende que no hay nada de inalcanzable en ellas. También me motiva el no saber. Me motivo con cuestiones que ignoro y aprender más de ello es algo que aprecio mucho. No obstante, mi área focal de estudio es la astrobiología, más que la astrofísica. La cuestión de la vida en un contexto cósmico me fascina. La investigación de la vida fuera de la Tierra me moviliza mucho, aunque sea una investigación que envuelva microorganismos, y no vida inteligente. El cual debe ser extremadamente raro.

¿Cuál es tu percepción personal de Dios?

R.- Personalmente, no me preocupo con esta cuestión. Y claro que la perspectiva astrológica considera la existencia de una inteligencia ordenadora, que podría ser llamada “Dios”, más no me gusta usar esa palabra, por una razón muy evidente: se trata de un término utilizado por muchas personas para significar cosas totalmente diferentes. Cuando una persona habla de “Dios”,¿ a qué se está refiriendo?. ¿Al Dios monoteísta y personal de los cristiano o musulmanes, que supuestamente hace milagros?, ¿atiende oraciones y establece interdictos morales a partir de libros sagrados,. ¿o al Dios aristotélico, primer motor de todas las cosas, pero totalmente indiferente a los seres humanos y sus apelaciones?,¿o al Dios de Espinosa que en verdad es la naturaleza y, por tanto, no es bueno ni malo?.

Si Dios existe, dudo mucho que sea cualquier cosa parecida con el que las personas atribuyen a esta palabra. No creo en un Dios personal que hace milagros y que es subordinado a las oraciones. Un Dios que atiende a deseos me parece más un genio de Aladino. Nada contra quién acredita, con todo. No soy religioso, ni teista, ni creo que lo precise ser para estudiar astrología. Ya he consultado cristianos, agnósticos y hasta ateos. No me parece interesante usar discursos teológicos en una consulta astrológica. Astrólogos no son pastores.

Mantienes la afirmación de que signos y constelaciones no son la misma cosa. ¿Por que?

R.- Porque no son la misma cosa, y es impresionante que algunos astrónomos y astrólogos ignoren esta diferencia. La astrología occidental es tropical. Considera como “signos” a las doce partes de la eclíptica zodiacal, que es definida por la órbita de la Tierra en torno al Sol. La astrología occidental es geométrica, y sus signos son inmutables, a no ser que la Tierra salga de su órbita (y en caso de que eso ocurra, nadie se preocupará más por la astrología). Las constelaciones son otra cosa. Son diseños hechos a partir de la unión que el hombre hace entre estrellas colocándoles ubicación y nombres. Es esta confusión que hace muchos astrónomos sin conocimiento de causa afirman que “el signo mudó” (precesión de los equinoccios). Confunden constelaciones con signos tropicales.

¿Qué piensas de la iglesia actual y su filosofía?

R.- ¿Te refieres a la iglesia católica? No pienso mucho sobre ella, no soy católico y creo que no tengo que opinar sobre algo que no me inspira ningún respeto. La única cosa que me incomoda es cuando esta iglesia intenta interferir en asuntos que dicen respecto a la política de mi país. Creo que el papel de una iglesia es orientar a sus feligreses de acuerdo a sus valores, y no veo problema alguno en relación a eso, al final las personas hacen parte de esta o de aquella iglesia porque quieren y, si no se identifican, pueden salir y participar de otra religión, o de ninguna. Aquí vivimos en un país laico.

Creo que es válido referir sobre el interdicto del Papa en relación a la astrología. Él claramente dice que practicar astrología es pecado. En la Biblia, tenemos dos referencias explicativas sobre eso: una dice no debemos venerar a los astros, una critica a las religiones o cualquier otra que haga eso, como algunas religiones de matriz indígena que veneran al Sol, a la Luna y las estrellas (en Brasil tenemos el caso de la tribu Bororo). Venerar astros no tiene mucho que ver con los astrólogos. Por lo menos yo no conozco ningún astrólogo que adore a la Luna o al planeta Marte, pero puede ser que exista. En otra referencia, está claro que “consultar adivinos con respecto al futuro” es pecado. Entre tanto sabemos que hay astrólogos en la historia del cristianismo, como Santo Agostino que durante mucho tiempo hizo mapas astrales y después abandonó la práctica por razones que nada tienen que ver con el concepto de “pecado”. Yo mismo conocí algunos padres que entienden de astrología. Y el arte cristiano está repleto de referencias astrológicas. Tengo un amigo astrólogo que dejo de practicar la astrología, por que él es católico y sigue el interdicto papal, lo creo coherente de parte de él. Como no soy católico, el interdicto papal no me incomoda en absoluto y no me dice respeto.

De este modo, siendo directo: no me siento en la necesidad de hacer juicios sobre la iglesia católica. No me identifico con casi nada de lo que ella dice, no soy católico, más entiendo que algunas personas lo quieran ser.

¿Cuál es su definición personal de la Astrología?

R.- Astrología en mi concepto, es una forma de interpretar el mundo, es un lenguaje, una forma de establecer significados para los acontecimientos del mundo y de la vida de las personas. Veo la astrología como un conocimiento tradicional de la humanidad.

¿En que crees?

R.- La pregunta es muy amplia. Yo estoy inclinado a creer en evidencias, y a suspender mi juicio y dudar fuertemente de creencias que son pautadas apenas en la tradición, y en eso incluyo muchas cosas que son afirmadas por los astrólogos. Si doy crédito a la astrología, es por constatar que ella funciona a partir de verificaciones personales. Y es claro que mi constatación es cuestionable y por encima de todo debe ser cuestionada. Hay quién se sienta ofendido con cuestionamientos contra la astrología, como si la propia madre fuese ofendida. No soy así. Creo que todo es digno de un cuestionamiento honesto.

Noté que “creer” no es “garantizar”, como bien lo diferenciaba David Hume. “Yo creo que el Sol nacerá mañana, más no puedo garantizar que eso ocurra”. Creo que el Sol nacerá porque este es un evento que se repite y obviamente lo hemos presenciado por muchas veces sin fin. Más todo en lo que creemos es pura inducción, por lo que no podemos garantizar lo que creemos. Hay un cuento muy bueno sobre un “pollo inductivita”: El todos los días era alimentado por el hombre a las diez de la mañana, y acreditaba fuertemente que todos los días, a las diez horas el hombre traería su comida. Hasta que en la víspera de la navidad, a las diez horas el hombre no le trajo comida, pero si lo degolló. No podemos garantizar que ninguna de nuestras creencias se mantenga para siempre, así mismo aquellas que se basan en la realidad empírica.
Mostrando su amplia colección de libros de astrología y astronomía.

Más – ahora citando a Hume – nosotros tenemos que actuar como creyentes. El escepticismo absoluto es una imposibilidad. Al final, nadie salta del décimo piso por dudar de la ley de la gravedad. La gente acredita que la gravedad funciona, y tiene que creer.

Soy una persona muy inclinada al escepticismo, lo que parece extraño ya que lío con la astrología y gusto del asunto, más gustar del tema no anula mi capacidad de estar siempre cuestionándome sobre el. El problema es que, en general, “gustar de astrología” trae consigo la creencia en muchas otras cosas: vidas pasadas, extraterrestres inteligentes y buenecitos, entes espirituales, etc. Yo creo que una cosa no tiene que ver con la otra. Definitivamente, no creo en muchas cosas, lo que no significa que afirme que esas cosas no existan. “Dudar” no es “afirmar la inexistencia”.

Y eso sirve para quien no cree en astrología también: dudar es aceptable. Afirmar que la astrología es totalmente falsa es poco inteligente. Contrario al propio espíritu de la ciencia. Ni Carl Sagan, con todo lo escéptico que era sobre la astrología afirmaría que la astrología no funciona. Dudar no es negar.

¿Qué papel o rol juega la astrología en la sociedad actual?

R.- En referencia a esto me gusta la crítica que Adorno hizo al papel de la astrología contemporánea en la sociedad actual. Según Adorno, en el libro “Las Estrellas Descienden a la Tierra”, la astrología actualmente es una forma de mantener el status quo. En síntesis, el dice que ve la astrología contemporánea como una forma de adiestramiento social, una forma de hacer que las personas se comporten bien y sean conformes. El discurso casi siempre actúa como instrucciones del buen comportamiento, a partir de prerrogativas de que existe un “modo cierto” de ser y proceder evidentemente comprometido con la preservación de la armonía, de la buena convivencia, de la pureza. Y como si todos tuviesen que ser libranos: la diplomacia es elogiada, la agresividad es criticada.

Pienso que Adorno tiene razón, más también pienso que el se apega a una astrología de diarios, más especialmente al New York Times. Seria ciertamente injusto decir que los consejos del buen comportamiento hechos por el astrólogo de ese diario reflejen toda la práctica astrológica contemporánea, más me parece un buen retrato de lo que ocurre. Al menos superficialmente. Y creo que los astrólogos deberían reflexionar sobre esta critica de Adorno. ¿Seria tarea del astrólogo dar consejos sobre el comportamiento de la personas?. Eso me parece una tarea posible, más cuestiono si es válido establecernos este tipo de papel adiestrador.

Una vez quedé tan impaciente con eso, que me permití crear un horóscopo en la Internet: una astrología de mal comportamiento, provocativa, que se enfocaba en el lado más sombrío del alma humana. Fue un suceso enorme. Creo que las personas estaban cansadas de recibir consejos de buen comportamiento. Ellas quieren algo que evoque la realidad. Y la realidad ciertamente no es “blandita”, el mundo no es “buenito”.

Tengo un amigo astrólogo que, en un e-mail se pasó de franqueza, dice que no curtia más trabajar con astrología, pues el pasó a ver que es un instrumento que sirve apenas para satisfacer las curiosidades egocentradas de las personas de clase media y clase media alta que pueden pagar el alto precio cobrado por los astrólogos. Mi amigo se queja de no haber un aspecto social en la astrología, siempre está al servicio de reyes y príncipes. Muy raramente tenemos ejemplos de astrólogos que usan su actividad para las clases más bajas. Más todo eso es solo un pedazo de la verdad. La Central Nacional de Astrología (CNA), a través de sus Circuitos (conferencias públicas en Brasil), permite el acceso del conocimiento astrológico a cualquier persona, de cualquier clase social. La Internet también sirve para expandir el conocimiento. Y hay mapas astrales muy buenos que pueden ser hechos por sistemas computarizados, que cuestan tan baratos que pueden ser adquiridos por la mayoría de las personas.

¿Qué piensas de las “predicciones astrológicas en la vida de las personas” y si son posibles?

R.- Tenemos aquí un problema que se desmiembra en dos preguntas:

1) ¿Es posible hacer previsiones en general? y
2) ¿Es posible hacer previsiones a partir de la astrología?

Pienso que es importante esa división, porque de hecho incontestable que el acto de preveer es algo que caracteriza al ser humano. Pensar sobre el futuro es algo que nos marca poderosamente, desde tiempos inmemorables. De este modo, un economista intenta prever el futuro de la economía, un físico se basa en datos para intentar preveer fenómenos físicos. Si mandamos un cohete para el espacio esperamos que eso resulte de acuerdo con lo previsto.
La astrología es un sistema que pretende hacer previsiones. Pero es importante resaltar que las previsiones astrológicas se basan en observaciones empíricas. Voy a dar un ejemplo de cuño mundial, político: observándose, a lo largo de centenas de años, que determinadas conjunciones planetarias específicas tenían que ver con grandes guerras. De este modo, si el astrólogo sabe que esta conjunción se repetirá de aquí a cinco años, el afirmará aquel momento basándose en las experiencias del pasado. Él cree en eso y tiene razones para afirmar lo que afirma, pero nada está garantizado, tanto cuanto no es garantizado que previsiones de economistas de cualquier especialidad resulten en acierto indiscutible.

Si las previsiones astrológicas puntuales funcionan, no hay una explicación sobre las razones. No podría ser por “influencias planetarias”, por lo menos no por cuenta de una influencia que se base en energías mensurables. La física cuántica tampoco explica la astrología, como mucha gente dice, o al menos diciendo no explica nada hasta el momento. La física cuántica es una física que estudia el comportamiento de partículas sub-atómicas, y Saturno no es una partícula sub-atómica. Más si la astrología no tiene respaldo científico, al mismo tiempo es curioso notar que la ciencia oficial no este dispuesta a hacer estudios honestos en torno al tema. Estoy consciente de que muchas de las afirmaciones astrológicas no se sustentan, más apuesto que muchas otras cosas si serian verificables.

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