{"id":1478,"date":"2026-03-31T10:49:10","date_gmt":"2026-03-31T14:49:10","guid":{"rendered":"https:\/\/universonuevaera.com\/?p=1478"},"modified":"2026-05-05T05:46:57","modified_gmt":"2026-05-05T09:46:57","slug":"los-7-pecados-capitales-ensayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/universonuevaera.com\/?p=1478","title":{"rendered":"LOS 7 PECADOS CAPITALES (Ensayo)"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 35%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>En contraste con nuestra \u00e9poca, la \u00e9tica medieval pose\u00eda claras delimitaciones.<\/em><\/strong><\/h2>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"290\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/torre_babel.jpg\" alt=\"Torre babel\" class=\"wp-image-1479 size-full\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>De esta manera, el hombre medieval cuenta con una suerte de c\u00f3digo de conducta que le se\u00f1ala claramente como debe ser su actuar. Esta codificaci\u00f3n tiene su base, por un lado,&nbsp;en las llamadas&nbsp;<strong>\u201cVirtudes Cardinales\u201d<\/strong>&nbsp;(Castidad, Templanza, Caridad, Diligencia, Perd\u00f3n,&nbsp;Amabilidad, Humildad), verdaderas llaves maestras que posibilitan el ejercicio de una conducta conforme con lo que es \u00e9ticamente correcto. Por otro lado, los&nbsp;<strong>\u201cPecados Capitales\u201d<\/strong>&nbsp;(denominados as\u00ed por ser \u201ccabeza\u201d o principio de todos los dem\u00e1s pecados) muestran claramente la cuna de todo lo moralmente reprobable.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta codificaci\u00f3n moral (que si bien fue formulada en el medioevo tiene una sorprende actualidad), est\u00e1 cruzada transversalmente por una problem\u00e1tica \u00e9tica fundamental: la posibilidad de acoger hospitalariamente al \u201cotro\u201d, al pr\u00f3jimo (el que est\u00e1 pr\u00f3ximo) como una persona v\u00e1lida por s\u00ed misma.<br>Dicho de otra manera, el entender a los seres humanos que est\u00e1n frente a m\u00ed, cualquiera sea su condici\u00f3n, como un \u201cinterlocutor v\u00e1lido\u201d, como un fin en s\u00ed mismo. Como veremos m\u00e1s adelante, Lo que verdaderamente constituye el mal moral es entender al \u201cotro\u201d como un \u201cmedio\u201d, como un objeto que puede ser utilizado para el propio beneficio, en conformidad al principio del \u201camor a s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos a continuaci\u00f3n una s\u00edntesis de la definici\u00f3n de cada uno de estos conceptos, nos hemos basado en un antiguo pero esclarecedor \u201cdiccionario de teolog\u00eda\u201d (se han alterado la redacci\u00f3n, la extensi\u00f3n y la ortograf\u00eda castellana antigua en funci\u00f3n de la comprensi\u00f3n, as\u00ed mismo se han traducido algunas citas que en el texto original aparecen en lat\u00edn).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e2cb60f54b427cc05c2a8c7f6b1e460a\"><strong>Pecados Capitales<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En la moral cristiana, son un tipo de pecado mortal originado por distintos vicios, los m\u00e1s comunes o m\u00e1s importantes del comportamiento humano.<\/p>\n\n\n\n<p>La clasificaci\u00f3n actual es la que realiz\u00f3 Santo Tom\u00e1s de Aquino, aunque no hizo m\u00e1s que concretar la ya realizada por el papa Gregorio I, el Magno hacia el a\u00f1o 600:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:33% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"271\" height=\"271\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/enea_pecados.jpg\" alt=\"Enea pecados\" class=\"wp-image-1480 size-full\" srcset=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/enea_pecados.jpg 271w, https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/enea_pecados-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 271px) 100vw, 271px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<div class=\"wp-block-group is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-fe9cc265 wp-block-group-is-layout-flex\">\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Soberbia<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Envidia<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Lujuria<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Ira<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Gula<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Avaricia\u00a0<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li class=\"has-medium-font-size\"><strong>Pereza&nbsp;<\/strong><small>(antes llamada acidia o aced\u00eda, que no es exactamente lo mismo)<\/small>&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 25%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-x-large-font-size wp-elements-01c9e688329e9ab11d3755073f4f7a87\"><strong>I .&nbsp;&nbsp;La Soberbia<\/strong><\/h2>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"520\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/soberbia.jpg\" alt=\"Soberbia\" class=\"wp-image-1481 size-full\" srcset=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/soberbia.jpg 400w, https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/soberbia-231x300.jpg 231w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Es el principal de los pecados capitales. Es la cabeza de \u201ctodos\u201d los restantes pecados. Recordemos que por esta falta, seg\u00fan la teolog\u00eda cristiana, el hombre fue expulsado del jard\u00edn del para\u00edso. Es una ofensa directa contra Dios, en cuanto el pecador cree tener m\u00e1s poder y autoridad que Dios. En general es definida como \u201camor desordenado de s\u00ed mismo\u201d. Seg\u00fan Santo Tom\u00e1s la soberbia es \u201cun apetito desordenado de la propia excelencia\u201d. Se considera pecado mortal cuando es perfecta, es decir, cuando se apetece tanto la propia exaltaci\u00f3n que se reh\u00fasa obedecer a Dios, a los superiores y a las leyes. Se trata de renunciar a Dios en cuanto es Verdad y sentido conductor de la existencia e instalarse a s\u00ed mismo como Verdad suprema e infalible y como fundamento de la acci\u00f3n humana. De la misma manera, y guardando las distancias, se aplica al respeto y a la consideraci\u00f3n que los subordinados le deben a las autoridades leg\u00edtimamente constituidas. De la soberbia se desprenden las siguientes faltas menores:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La Vanagloria:&nbsp;<\/strong>es la complacencia que uno siente de s\u00ed mismo a causa de las ventajas que uno tiene y se jacta de poseer por sobre los dem\u00e1s. As\u00ed mismo, consiste en la elaborada ostentaci\u00f3n&nbsp; de todo lo que pueda conquistarnos el aprecio y la consideraci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Jactancia:<\/strong>&nbsp;falta de los que se esmeran en alabarse a s\u00ed mismos para hacer valer vistosamente su superioridad y sus buenas obras. Sin embargo, no es pecado cuando tiene por fin desacreditar una calumnia o teniendo en miras la educaci\u00f3n de los otros.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El Fausto<\/strong>: consiste en querer elevarse por sobre los dem\u00e1s en dignidad exagerando, para ello, el lujo en los vestidos y en los bienes personales; llegando m\u00e1s all\u00e1 de lo que permiten sus posibilidades econ\u00f3micas.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Altaner\u00eda<\/strong>: Se manifiesta por el modo imperioso con el que se trata al pr\u00f3jimo, habl\u00e1ndole con orgullo, con terquedad, con tono despreciativo y mir\u00e1ndolo con aire desde\u00f1oso.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Ambici\u00f3n:<\/strong>&nbsp;Deseo desordenado de elevarse en honores y dignidades como cargos o t\u00edtulos, s\u00f3lo considerando los beneficios que les son anexos, como la fama y el reconocimiento.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Hipocres\u00eda:<\/strong>&nbsp;Simulaci\u00f3n de la virtud y la honradez con el fin de ocultar los vicios propios o aparentar virtudes que no se tienen.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Presunci\u00f3n:&nbsp;<\/strong>Consiste en confiar demasiado en s\u00ed mismo, en sus propias luces, en persuadirse a uno mismo que es capaz de efectuar mejor que cualquier otro ciertas funciones, ciertos empleos que sobrepasan sus fuerzas o sus capacidades. Esta falta es muy com\u00fan porque son rar\u00edsimos los que no se dejan enga\u00f1ar por su amor propio, los que se esfuerzan en conocerse a s\u00ed mismos para formar un recto juicio sobre sus capacidades y aptitudes.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>La Desobediencia:<\/strong>&nbsp;es la infracci\u00f3n del precepto del superior. Es pecado mortal cuando esta infracci\u00f3n nace del formal desprecio del superior, pues tal desprecio es injurioso al mismo Dios. Pero cuando la violaci\u00f3n del precepto no nace del desprecio sino de otra causa y considerando la materia y las circunstancias del caso, puede ser considerada una falta menor.<\/li>\n\n\n\n<li class=\"has-medium-font-size\"><small><strong>La Pertinacia:<\/strong>&nbsp;consiste en mantenerse adherido al propio juicio, no obstante el conocimiento de la verdad o mayor probabilidad de las observaciones de los que no piensan como el sujeto en cuesti\u00f3n.<\/small><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El remedio radical contra la soberbia es la humildad. Seg\u00fan el cristianismo, <em>\u201cDios abate a los soberbios y eleva a los humildes.\u00bb <\/em>(<strong>Luc. 14<\/strong>).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 25%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-x-large-font-size wp-elements-ead6c28befbffafe6d393387c431e198\"><strong>II . La Envidia<\/strong><\/h2>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"599\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/envidia.jpg\" alt=\"Envidia\" class=\"wp-image-1482 size-full\" srcset=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/envidia.jpg 400w, https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/envidia-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La envidia es definida como \u201cDesagrado, pesar, tristeza, que se concibe en el \u00e1nimo, del bien ajeno, en cuanto este bien se mira como perjudicial a nuestros intereses o a nuestra gloria: <em>\u00abtristia de bono alteriusin quantum est diminutivum propiae gloriae et excellentiae\u201d.<\/em> De esta manera, para saber si la envidia es una falta moral, es necesario investigar el verdadero motivo que produce la tristeza que se siente frente al bien que posee el pr\u00f3jimo. De esta manera la envidia no es pecado cuando:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Nos entristecemos por el cargo, potestad o bienes materiales alcanzado por quien no los merece y podr\u00eda hacer mal uso de esa autoridad causando grave da\u00f1o a sus semejantes.<\/li>\n\n\n\n<li>Sentimos insatisfacci\u00f3n por los bienes que posee quien no los merece y en vista de que nosotros le dar\u00edamos mejor fin. Por ejemplo, el que abunda en riquezas haciendo mal uso de ellas: los avaros que no hacen uso de sus bienes ni para beneficio propio ni para el de los dem\u00e1s.<\/li>\n\n\n\n<li>Otras veces, nos entristecemos, no tanto de lo que el otro posee como del hecho de que nosotros carecemos de ese bien, si esta constataci\u00f3n nos muestra el tiempo y las oportunidades perdidas y alienta nuestro propio sentido de superaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><small>La envidia es falta grav\u00edsima, cuando nos incomoda y angustia a tal grado el bien o los bienes materiales del otro, que deseamos verlo privado de aquellos bienes que leg\u00edtimamente ha conseguido y al que, nosotros, por nuestra impotencia, no hemos logrado conseguir. De esta manera, este deseo de ver privado al otro de sus bienes nos puede conducir a procurar, por todos los medios, a efectivamente quitarle esos bienes o de hacer ver, con el uso del chismorreo, que aquel no deber\u00eda poseer lo que posee. La mentira, la traici\u00f3n, la intriga, el oportunismo entre otras faltas se desprenden de esta tristeza frente al bien ajeno y a nuestra propia incapacidad de acceder a tales bienes.<\/small><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 25%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-x-large-font-size wp-elements-f83cb0e728c70429c1011a965f259c20\"><strong><strong>III .&nbsp;La Lujuria<\/strong><\/strong><\/h2>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"489\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/lujuria.jpg\" alt=\"Lujuria\" class=\"wp-image-1483 size-full\" srcset=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/lujuria.jpg 400w, https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/lujuria-245x300.jpg 245w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente, se ha entendido la lujuria como&nbsp;<strong><em>\u201cappetitus inorditatus delectationis venerae\u201d<\/em><\/strong>&nbsp;es decir como un apetito desordenado de los placeres er\u00f3ticos. La tradici\u00f3n cristiana subdividi\u00f3 este pecado en la simple fornicaci\u00f3n, el estupro, el rapto, el incesto, el sacrilegio, el adulterio, el pecado contra la naturaleza, comprendiendo bajo esta \u00faltima especie, la poluci\u00f3n voluntaria, la sodom\u00eda y la bestialidad. La lujuria ser\u00eda siempre un \u201cpecado mortal\u201d pues involucra directamente la utilizaci\u00f3n del otro, del pr\u00f3jimo, como un medio y un objeto para la satisfacci\u00f3n de los placeres sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay en este pecado dos grandes principios en juego:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El verdadero concepto del amor<\/li>\n\n\n\n<li>La finalidad de la sexualidad<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El cristianismo \u2013y gran parte de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica especialmente la griega\u2013, entienden por \u201camor\u201d algo muy distinto de lo que el mundo contempor\u00e1neo comprende. El concepto de amor tiene una importancia central en el cristianismo. De hecho Dios mismo es identificado con el amor. Para el cristiano el amor es \u201csuperabundancia\u201d, capacidad de dar y de darse, \u201ccaritas\u201d, en definitiva: caridad, una de las tres Virtudes Teologales. De esta manera el amor implica un donarse, un darse por el otro, por el pr\u00f3jimo. Recordemos la segunda parte del \u00fanico mandamiento que anuncia el Nuevo Testamento: \u201c&#8230;amar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El amor cristiano, y tambi\u00e9n el griego, est\u00e1, de esta forma, desligado en su origen de cualquier tipo de sexualidad, incluso de la corporeidad. Lo er\u00f3tico es una consecuencia, un plus totalmente prescindible. La casi sinonimia entre amor y sexo es producto de la modernidad. El \u201chacer el amor\u201d como sin\u00f3nimo de \u201crelaci\u00f3n sexual\u201d es el mejor ejemplo de lo anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>La Lujuria ser\u00eda entonces totalmente contraria al amor \u2013y a Dios\u2013 entendido en t\u00e9rminos cristianos. El pecado de la lujuria no considera al otro como una \u201cpersona\u201d v\u00e1lida y valiosa en s\u00ed misma, como un fin en s\u00ed misma por el cual tendr\u00edamos que darnos. El otro pasa a ser un objeto una cosa que satisface la m\u00e1s fuerte de las satisfacciones corporales, el placer sexual. Aun m\u00e1s, el sujeto mismo que incurre en un acto lujurioso se convierte a s\u00ed en un objeto, que olvida o suspende su propia dignidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, para el pensamiento cristiano la sexualidad tiene una finalidad preestablecida, \u00fanica y clara. La reproducci\u00f3n y la perpetuaci\u00f3n de la especie. Esta clara finalidad da tambi\u00e9n sentido a la existencia del hombre ordenado su acci\u00f3n en vista del amor de Dios. La lujuria, en cambio, que no tiene en vistas la finalidad de la reproducci\u00f3n y que por esto pierde todo sentido, se convierte en una acci\u00f3n vac\u00eda, sin sentido, que de alguna manera \u201cnadifica\u201d al hombre y lo aleja del Ser de Dios.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 25%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-x-large-font-size wp-elements-c3dc7864e23cff9070f481ee50d73ad2\"><strong><strong><strong>IV.&nbsp;&nbsp;La Ira<\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"516\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ira.jpg\" alt=\"Ira\" class=\"wp-image-1484 size-full\" srcset=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ira.jpg 400w, https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ira-233x300.jpg 233w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cAppetitus inordinatus vindictae\u201d<\/em><\/strong><strong>&nbsp;<\/strong>es decir, un \u201capetito desordenado de venganza\u201d. \u201cQue se excita \u2013continua la definici\u00f3n latina\u2013 en nosotros por alguna ofensa real o supuesta. Requi\u00e9rase, por consiguiente, para que la ira sea pecado, que el apetito de venganza sea desordenado, es decir, contrario a la raz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si no entra\u00f1a este desorden no ser\u00e1 imputado como pecado\u201d. De esto ultimo se desprende que habr\u00eda una ira \u201cbuena y laudable\u201d si no excede los l\u00edmites de una prudente moderaci\u00f3n y tiene como fin suprimir el mal y reestablecer un bien. \u201cEl apetito de venganza es desordenado o contrario a la raz\u00f3n, y por consiguiente la ira es pecado, cuando se desea el castigo al que no lo merece, o si se le desea mayor al merecido, o que se le infrinja sin observar el orden leg\u00edtimo, o sin proponerse el fin debido que es la conservaci\u00f3n de la justicia y la correcci\u00f3n del culpable.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay tambi\u00e9n pecado en la aplicaci\u00f3n de la venganza, aunque esta sea leg\u00edtima, cuando uno se deja dominar por ciertos movimientos inmoderados de la pasi\u00f3n. De esta manera la ira se convierte en pecado grav\u00edsimo porque vulnera la caridad y la justicia. Son hijos de la Ira: el maquiavelismo, el clamor, la indignaci\u00f3n, la contumelia, la blasfemia y la ri\u00f1a\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De la&nbsp; definici\u00f3n anterior se desprende que la ira es el uso de una fuerza directa o verbal que trasgrede los l\u00edmites de la legitima restituci\u00f3n de un bien ofendido. La violencia, entendida como el uso de la fuerza, si es desmedida, es claramente una anulaci\u00f3n del otro. En el asesinato, por ejemplo, que no corresponde a la leg\u00edtima defensa, se pretende evidentemente la nadificaci\u00f3n del otro. En el lenguaje, mediante la ofensa o el improperio, encontramos tambi\u00e9n el deseo de perjuicio e incluso de nulidad del otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante hacer notar que el uso de la fuerza en contra del pr\u00f3jimo no siempre es un mal moral. Debe ser entendida como un mal menor si el fin por el cual se realiza no es s\u00f3lo la anulaci\u00f3n del otro sino que persigue fines leg\u00edtimos como la conservaci\u00f3n de la vida propia o de terceros. Tal es el caso de la \u201cguerra leg\u00edtima\u201d que procura evitar la propia muerte o la privaci\u00f3n de la leg\u00edtima libertad a mano de un invasor, la leg\u00edtima defensa. El uso de la fuerza se justifica tambi\u00e9n cuando se procura, con esto, el bien del otro, evitando de esta manera un da\u00f1o mayor que el dolor que se infringe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><small>La ira se convierte en pecado grav\u00edsimo cuando nuestro instinto de destrucci\u00f3n sobrepasa toda moderaci\u00f3n racional y, desbordando todo l\u00edmite dictado por una justa sentencia, se desea s\u00f3lo la inexistencia del pr\u00f3jimo.<\/small><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 25%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-x-large-font-size wp-elements-a8eebdaec19f4f9eabe6b294e2bf406a\"><strong><strong><strong><strong>V.&nbsp;&nbsp;La Gula<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"453\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gula.jpg\" alt=\"Gula\" class=\"wp-image-1485 size-full\" srcset=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gula.jpg 400w, https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gula-265x300.jpg 265w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Como \u201cuso inmoderado de los alimentos necesarios para la vida\u201d es definido este pecado. La definici\u00f3n teol\u00f3gica se complementa con que \u201cel placer o deleite que acompa\u00f1a al uso de los alimentos, nada tiene de malo; al contrario, en el efecto de una providencia especial de Dios para que el hombre cumpliese m\u00e1s f\u00e1cilmente&nbsp; con el deber de su propia conservaci\u00f3n. Prohibido es, empero, comer y beber hasta saciarse por ese solo deleite que se experimenta\u201d. De esta manera, la religiosidad latina especifica estas faltas en:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>proepropere:<\/strong>&nbsp;comer antes de tiempo o cuando se debe abstener de comer, por ejemplo en los d\u00edas de ayuno se\u00f1alados por la Iglesia.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>laute:<\/strong>&nbsp;cuando se comen manjares que superan las posibilidades econ\u00f3micas de la persona.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>nimis:<\/strong>&nbsp;cuando se bebe o se come en perjuicio de la salud de la persona.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>ardenter:<\/strong>&nbsp;cuando se come con extrema voracidad o avidez a manera de las bestias.&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>La gula se transforma en pecado en los siguientes casos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Cuando por el solo placer de comer se llega al hurto o se reduce a la familia a la mendicidad.<\/li>\n\n\n\n<li><small>Cuando el deleite en el comer se reduce a un fin \u00fanico y preponderante en la vida.<\/small><\/li>\n\n\n\n<li>Cuando es causa de graves pecados como la lujuria y la blasfemia.<\/li>\n\n\n\n<li>Cuando trasgrede los preceptos de la Iglesia en los d\u00edas de ayuno y de abstinencia de ciertos alimentos.<\/li>\n\n\n\n<li>Cuando se provoca voluntariamente el v\u00f3mito para continuar el deleite de la comida.<\/li>\n\n\n\n<li>Cuando se auto infiere grave da\u00f1o a la salud o sufrimiento a si mismo y a los que lo rodean.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de lo dicho por la teolog\u00eda tradicional, la gula tiene un aspecto que&nbsp; no debemos dejar de considerar. La gula es la manifestaci\u00f3n f\u00edsica de un apetito m\u00e1s profundo y significativo. El que cae en las tentaciones de la gula, no s\u00f3lo quiere consumir comida. Quiere, de alguna manera, ingerir todo el universo. Asimilar, hacer suyo, todo lo exterior, reducir todo lo otro a s\u00ed mismo. En este sentido la gula se mimetiza estrechamente con la lujuria, se trata de ponerse por sobre lo otro, reducirlo, objetivarlo y hacerlo suyo. De esta manera&nbsp; el \u201cglot\u00f3n\u201d se transforma en el \u00fanico centro de referencia, en conformidad con el principio del amor a s\u00ed mismo. El asimilar, reducir, el universo en general y al pr\u00f3jimo en particular a s\u00ed mismo es la m\u00e1s radical negaci\u00f3n del otro.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 25%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-x-large-font-size wp-elements-22e554764777419e75a652e5b5395e9a\"><strong><strong><strong><strong><strong>VI .&nbsp;&nbsp;La Avaricia<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"582\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/codicia.jpg\" alt=\"Codicia\" class=\"wp-image-1486 size-full\" srcset=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/codicia.jpg 400w, https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/codicia-206x300.jpg 206w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda cristiana explica el pecado de la avaricia como \u201camor desordenado de las riquezas\u201d, es desordenado, continua, \u201cporque l\u00edcito es amar&nbsp; y desear las riquezas con fin honesto en el orden de la justicia y de la caridad, como por ejemplo, si se las desea para cooperar m\u00e1s eficazmente con al gloria de Dios, para socorrer al pr\u00f3jimo etc. El crimen de la avaricia no lo constituyen las riquezas o su posesi\u00f3n, sino el apego inmoderado a ellas; \u201cesa&nbsp; pasi\u00f3n ardiente de adquirir o conservar lo que se posee, que no se detiene ante los medios injustos; esa econom\u00eda s\u00f3rdida que guarda los tesoros sin hacer uso de ellos aun para las causas m\u00e1s leg\u00edtimas; ese afecto desordenado que se tiene a los bienes de la tierra, de donde resulta que todo se refiere a la plata, y no parece que se vive para otra cosa que para adquirirla.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa&nbsp; avaricia, por consiguiente, es pecado mortal siempre que el avaro ame de tal modo las riquezas y pegue su coraz\u00f3n a ellas que est\u00e1 dispuesto a ofender gravemente a Dios o a violar la justicia y la caridad debida al pr\u00f3jimo, o a s\u00ed mismo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En la avaricia se ven claramente los elementos comunes a todos los pecados. Por un lado, el avaro pierde el verdadero sentido de su acci\u00f3n poniendo el fin en lo que deber\u00eda ser un medio, en este caso la obtenci\u00f3n y la retenci\u00f3n de las riquezas. Lo que importa al cristianismo es que el pr\u00f3jimo reciba, en justicia,&nbsp; la caridad que todos le debemos al menesteroso. La avaricia es directamente contraria a la caridad en cuanto es un \u201cno dar\u201d, m\u00e1s aun en privar a otros de sus bienes para tener m\u00e1s que retener. Por otro lado,&nbsp; el privar al otro de sus bienes, muchas veces con malas artes, y retener estos bienes en perjuicio del otro, es tambi\u00e9n negar al otro en su calidad de persona, de fin en s\u00ed. Se lo utiliza para satisfacer, mediante la acumulaci\u00f3n de riquezas, el principio del amor a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Son \u201chijos\u201d o faltas menores de la avaricia:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>el fraude&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>el dolo<\/li>\n\n\n\n<li>el perjurio<\/li>\n\n\n\n<li>el robo y el hurto<\/li>\n\n\n\n<li>la taca\u00f1er\u00eda<\/li>\n\n\n\n<li>la usura<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 25%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-x-large-font-size wp-elements-0d241fb8e61261b8deb540acb84a18c2\"><strong><strong><strong><strong><strong><strong>VII .&nbsp;&nbsp;La Acidia<\/strong><small>&nbsp;(Pereza)<\/small><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"573\" src=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/pereza.jpg\" alt=\"Pereza\" class=\"wp-image-1487 size-full\" srcset=\"https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/pereza.jpg 400w, https:\/\/universonuevaera.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/pereza-209x300.jpg 209w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Es el m\u00e1s \u201cmetaf\u00edsico\u201d de los Pecados Capitales en cuanto est\u00e1 referido a la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia en cuanto tal. Es tambi\u00e9n el que m\u00e1s problemas causa en su denominaci\u00f3n. La simple \u201cpereza\u201d, m\u00e1s a\u00fan el \u201cocio\u201d, no parecen constituir una falta. Hemos preferido, por esto, el concepto de \u201cacidia\u201d o \u201caced\u00eda\u201d. Tomado en sentido propio es una \u201ctristeza de animo\u201d que nos aparta de las obligaciones espirituales y divinas, a causa de los obst\u00e1culos y dificultades que en ellas se encuentran. Bajo el nombre de cosas espirituales y divinas se entiende todo lo que Dios nos prescribe para la consecuci\u00f3n de la eterna salud (la salvaci\u00f3n), como la pr\u00e1ctica de las virtudes cristianas, la observaci\u00f3n de los preceptos divinos, de los deberes de cada uno, los ejercicios de piedad y de religi\u00f3n. Concebir pues tristeza por tales cosas, abrigar voluntariamente, en el coraz\u00f3n, desgano, aversi\u00f3n y disgusto por ellas, es pecado capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomada en sentido estricto, es pecado mortal en cuanto se opone directamente a la caridad que nos debemos a nosotros mismos y al amor que debemos a Dios. De esta manera, si deliberadamente y con pleno consentimiento de la voluntad, nos entristecemos o sentimos desgano de las cosas a las que estamos obligados; por ejemplo, al perd\u00f3n de las injurias, a la privaci\u00f3n de los placeres carnales, entre otras; la acidia es pecado grave porque se opone directamente a la caridad de Dios y de nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Considerada en orden a los efectos que produce, si la acidia es tal que hace olvidar el bien necesario e indispensable a la salud eterna, descuidar notablemente las obligaciones y deberes o si llega a hacernos desear que no haya otra vida para vivir entregados impunemente a las pasiones, es sin duda pecado mortal.<\/p>\n\n\n\n<p>Son efectos de la pereza:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La repugnancia y la aversi\u00f3n al bien que hace que este se omita o se practique con notable defecto.<\/li>\n\n\n\n<li>La inconsistencia en el bien, la contin\u00faa inquietud e irresoluci\u00f3n del car\u00e1cter que var\u00eda, a menudo, de deseos y prop\u00f3sitos, que tan pronto decide una cosa como desiste de ella, sin ejecutar nada.<\/li>\n\n\n\n<li>Una cierta pusilanimidad y cobard\u00eda por la cual el esp\u00edritu abatido no se atreve a poner manos a la obra y se abandona a la inacci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>La desesperaci\u00f3n de considerar que la salvaci\u00f3n es imposible, de tal manera que lejos de pensar el hombre en los medios de conseguirla se entrega sin freno alguno a sus propias pasiones.<\/li>\n\n\n\n<li>La ociosidad, la fuga de todo trabajo, el amor a las comodidades y a los placeres.<\/li>\n\n\n\n<li>La curiosidad o desordenado prurito de saber, ver, o\u00edr, que constituye la actividad casi exclusiva del perezoso.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En el fondo, la acidia se identifica con el \u201caburrimiento\u201d. Pero no con ese aburrimiento objetivo que nos hace escapar de una cosa, de una situaci\u00f3n o de una persona en particular. M\u00e1s bien se refiere al \u201caburrimiento\u201d que sentimos frente a la existencia toda, frente al hecho de existir y de todo lo que esto implica. La vida nos exige trabajo, esfuerzo para actuar seg\u00fan lo que se debe, esfuerzo que no es ni gratuito ni f\u00e1cil. Cuando no somos capaces de asumir este costo (este trabajo) y desconocemos aquello que debemos \u201chacer\u201d en la existencia, la vida humana se transforma en un vac\u00edo que me causa \u201chorror\u201d; se transforma en un vac\u00edo que me angustia y del cual escapamos constantemente casi sin darnos cuenta. De hecho \u2018aburrimiento\u2019 significa originariamente \u201cab horreo\u201d (horror al vac\u00edo). Dec\u00edamos que la acidia es el m\u00e1s metaf\u00edsico de los pecados capitales porque implica no asumir los costos de la existencia, de escapar constantemente de hacer lo que se debe, por no saber lo que se debe.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:&nbsp;<a href=\"http:\/\/sietepecados.blogdiario.com\/\">http:\/\/sietepecados.blogdiario.com\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Revista Digital&nbsp;<strong>UNIVERSO<em>&nbsp;Nueva Era<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En contraste con nuestra \u00e9poca, la \u00e9tica medieval pose\u00eda claras delimitaciones. De esta manera, el hombre medieval cuenta con una suerte de c\u00f3digo de conducta que le se\u00f1ala claramente como debe ser su actuar. 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